Enclavado en la comarca del Baix Camp, en la provincia de Tarragona, se encuentra el pueblo de Pratdip. Este pequeño municipio, con apenas unos cientos de habitantes, no solo destaca por su belleza natural y su patrimonio histórico, sino también por una leyenda que ha marcado profundamente su identidad: la de los Dips.

Un paseo por Pratdip

Al recorrer las estrechas y empedradas calles de Pratdip, uno se encuentra con vestigios de su pasado medieval. Las antiguas murallas aún conservan dos torres de defensa cuadradas, testigos silenciosos de épocas pasadas. La iglesia parroquial de Santa María, con su mezcla de estilos gótico y románico, invita a una pausa para apreciar su arquitectura y serenidad. Sobre una colina cercana, las ruinas del castillo de Pratdip ofrecen vistas panorámicas del entorno y susurran historias de antaño.

La leyenda de los Dips

Pero lo que realmente distingue a Pratdip es la leyenda de los Dips. Según la tradición local, estos seres eran perros negros demoníacos que habitaban los alrededores del pueblo. Se decía que salían por las noches, con ojos brillantes que perforaban la oscuridad, y atacaban al ganado para chuparles la sangre. Algunos relatos incluso afirman que los dips podían atacar a personas que deambulaban solas durante la noche. Esta leyenda está tan arraigada en la cultura local que el escudo de Pratdip muestra la figura de uno de estos perros míticos.

Celebraciones y cultura

Lejos de rehuir su leyenda, los habitantes de Pratdip la celebran con orgullo. Cada año, alrededor del 31 de octubre, se lleva a cabo el festival Pratdip Llegendari. Durante este evento, el pueblo se transforma para revivir su pasado legendario con talleres, actividades infantiles, actuaciones itinerantes y una feria gastronómica. Es una oportunidad única para sumergirse en la atmósfera mística del lugar y conocer más sobre los dips y otras historias locales.

Naturaleza y entorno

Más allá de las leyendas, Pratdip ofrece un entorno natural privilegiado. Situado en las faldas de la Sierra de Llaberia, es un punto de partida ideal para rutas de senderismo que permiten descubrir paisajes mediterráneos, fuentes de agua cristalina y una biodiversidad sorprendente. La ermita de Santa Marina, ubicada a pocos kilómetros del núcleo urbano, es un lugar de especial interés, tanto por su valor histórico como por su entorno natural.

Un lugar que deja huella

Pratdip no es solo un pueblo bonito con historia, es un lugar que respira leyendas en cada rincón. Ya sea que te atraigan los misterios de los dips, sus calles medievales o simplemente quieras perderte por sus senderos naturales, este rincón de Tarragona tiene ese “algo” que no se olvida

Fuentes: