
La noche en que los muertos volvían a casa: la verdadera cara oscura de la Castanyada
Hoy la Castanyada tiene poco de inquietante. Castañas calientes, panellets, boniatos, moscatel y niños disfrazados de castanyera en el colegio. Como mucho, alguna discusión sobre si Halloween nos está comiendo terreno.
Pero hace unos siglos la cosa era bastante diferente. Porque Tots Sants no era solamente una fiesta para recordar a los muertos. También era la noche en que podían volver. Y mejor no encontrártelos por el camino.
Cuando los muertos volvían a casa
En Catalunya existió durante mucho tiempo la creencia de que durante Tots Sants las almas de los difuntos regresaban temporalmente al mundo de los vivos. No como zombis ni nada parecido. Eran las almas de familiares y antepasados que volvían a las casas donde habían vivido.
El folklorista Apel·les Mestres recogió una versión bastante precisa: las ánimas salían del Purgatorio durante la tarde de Tots Sants, permanecían junto a sus familiares durante aquella noche y regresaban al día siguiente. Y las casas, en algunos lugares, se preparaban para recibirlas.
Se encendían velas o lámparas de aceite para recordar a los fallecidos y guiarlos. Algunas familias dejaban un plato más en la mesa para el último difunto de la casa, preparaban su cama e incluso mantenían encendido el fuego del hogar durante toda la noche.
No sé vosotros, pero lo de preparar la cama cambia bastante la imagen que tenemos hoy de la Castanyada.
La idea era sencilla: aquella noche los muertos podían estar otra vez entre los suyos. Y si estaban en casa, se les trataba como parte de la familia.
Fuera, en cambio, la cosa podía ser menos agradable. Las campanas tocaban a difuntos y algunas tradiciones recomendaban recogerse alrededor del fuego. Los caminos no eran precisamente el mejor lugar para pasear de noche, porque podías cruzarte con las ánimas.
Joan Amades recogió incluso una superstición bastante curiosa: mientras sonaban las campanas de los muertos, no había que mirarse al espejo. Según la creencia, quien lo hacía podía verse convertido en calavera.
Probablemente no hacía falta comprobarlo.
Campanas, castañas y un plato de más
Aquí entran nuestras castañas.
La relación entre la Castanyada y los difuntos es mucho más estrecha de lo que parece hoy. Documentación de la Generalitat recuerda que las castañas, los boniatos y los panellets que actualmente comemos por estas fechas habían tenido antiguamente un carácter de ofrenda a los muertos. También encontramos los llamados panes de ánimas, pequeños panes o dulces ofrecidos durante celebraciones dedicadas a los difuntos.
Y luego estaban los campaneros.
Durante la noche de Tots Sants y el Día de Difuntos, las campanas podían sonar durante horas para recordar a los vecinos que debían rezar por sus muertos. La tradición cuenta que los campaneros comían castañas y bebían vino para recuperar fuerzas durante aquellas largas noches. Es una de las explicaciones más conocidas sobre el origen de la Castanyada, aunque conviene no convertirla en una verdad absoluta.
No sabemos que un buen día dos campaneros empezaran a comer castañas y, sin querer, inventaran la fiesta.
El origen exacto es más complejo.
Lo que sí sabemos es que a finales del siglo XVIII el consumo de castañas por Tots Sants ya estaba muy extendido en Catalunya. En aquellas reuniones se rezaba por los difuntos, se comía alrededor del fuego y se recordaba a quienes ya no estaban. En algunos lugares, los campaneros se relevaban durante toda la noche y recibían pan, vino y castañas mientras las campanas seguían sonando.
Durante horas.
Seguramente cuesta imaginarlo ahora, pero debía de ser una noche bastante difícil de ignorar.
La Castanyada que hemos olvidado
Hay además un detalle importante. Hoy solemos celebrar la Castanyada la noche del 31 de octubre, víspera de Tots Sants. Muchas de las costumbres antiguas vinculadas directamente con el regreso de los muertos se situaban, sin embargo, entre el 1 de noviembre, Tots Sants, y el 2 de noviembre, Día de Difuntos.
Las fechas y los rituales fueron cambiando con el tiempo. Lo que quedó fueron las castañas, los panellets y buena parte de la reunión familiar. El componente funerario, en cambio, fue perdiendo fuerza.
Y quizá por eso ahora sorprende tanto descubrir todo lo que había detrás.
La Castanyada no era simplemente una especie de Halloween catalán. Tampoco hace falta convertirla ahora en una película de terror medieval para hacerla interesante.
Ya tenía sus propios muertos.
Tenía campanas sonando en mitad de la noche, velas encendidas para las almas, comida preparada para quienes ya no estaban y familias convencidas de que sus difuntos podían volver a casa durante unas horas.
Con el tiempo, la fiesta fue cambiando. El fuego quedó. Las castañas también. Y el recuerdo de los muertos pasó a un segundo plano.
Pero hay una imagen que cuesta quitarse de la cabeza.
Una casa catalana hace doscientos años. Fuera hace frío. Las calles están vacías y las campanas llevan horas tocando a muertos.
Dentro, una familia come castañas alrededor del fuego.
Y en la mesa hay un plato que nadie toca.
Porque no es para ellos.
Referencias destacadas:
- Enciclopèdia Catalana – Tradicionari: «La tardor» — Creencias sobre el regreso de las almas durante Tots Sants, el plato reservado al difunto, la cama preparada, el fuego encendido, las campanas y la superstición del espejo: https://www.enciclopedia.cat/tradicionari/la-tardor
- Enciclopèdia Catalana – Tradicionari: «Els rituals i les festes de foc» — Información sobre el papel del fuego y de las luces durante Tots Sants y su relación con el recuerdo de los difuntos: https://www.enciclopedia.cat/tradicionari/els-rituals-i-les-festes-de-foc
- Generalitat de Catalunya – Patrimoni Festiu: Tots Sants, la Castanyada — Información institucional sobre Tots Sants, la Castanyada, las castañas, los boniatos y los panellets: https://patrimonifestiu.cultura.gencat.cat/Tots-Sants-Barcelona-la-Castanyada
- Generalitat de Catalunya – Costums i tradicions — Documentación sobre noviembre, el recuerdo de los antepasados y el antiguo carácter funerario de algunos alimentos de estas fechas: https://drac.cultura.gencat.cat/bitstream/handle/20.500.12368/35990/Costums%20i%20tradicions.pdf
- Institut d’Estudis Catalans – Litúrgia popular — Referencias a rosarios por los muertos, toques de campanas durante la noche y alimentos entregados a los campaneros: https://publicacions.iec.cat/repository/pdf/00000538/00000020.pdf
- Ajuntament de Barcelona – Protocol Festiu de Ciutat Vella — Contexto sobre la relación entre la Castanyada, Tots Sants y las antiguas prácticas funerarias: https://www.barcelona.cat/culturapopular/sites/default/files/protocol_festiu_de_ciutat_vella_-_web.pdf
- Festes.org – La Castanyada — Información divulgativa sobre la tradición de los campaneros, las castañas y la extensión de la costumbre durante el siglo XVIII: https://www.festes.org/ca/calendari/festes-de-tardor/217/article/214/la-castanyada
Si esta historia se te ha quedado dentro, enciéndele una vela.
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